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Isla de Pascua. Rapa Nui

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3 Días de Visita de Isla de Pascua

 

Para conocer los lugares más interesantes de Isla de Pascua se requieren al menos 3 días. El Parque Nacional es administrado por Conaf, que recomienda evitar: subirse a los Moai y altares ceremoniales Ahu, rayar o calcar los petroglifos, caminar sobre techos ni ingresar a las casas de la aldea ceremonial de Orongo. Manténgase siempre en los senderos y no camine sobre los Moai en el cráter de Rano Raraku. La Isla de Pascua es un tesoro arqueológico de Chile y la humanidad, por favor respételo y ayude a su difícil conservación, ya afectada por la acción de la naturaleza. Por su gran interés cultural es esencial preparar la visita con anticipación, idealmente leyendo las principales obras que la estudian, vea Bibliografía; aproveche de adquirir el mapa editado por Conaf. Lo ideal es también visitar el Museo Arqueológico de la Sociedad Francisco Fonck, en Viña del Mar, donde en una pequeña y bien cuidada colección (que incluye un Moai original de 2 metros) se obtiene la mejor visión histórica de la cultura Rapanui. Los aviones aterrizan en el aeropuerto Mataveri, acondicionado especialmente como pista de aterrizaje de emergencia para el trasbordador espacial de USA, en el extremo SO. de la Isla. Un camino pavimentado fué siendo construído hacia el pueblo de Hanga Roa. Para recorrer los lugares de interés es bueno contratar un guía, aunque para entretener a los turistas la mayoría cuentan, inventan historias no respaldadas por la historia; legalmente no se puede restringir su actividad. Por su conocimiento recomendamos a Christian Walter y a Lilí (Tel.: (32) 100.422).

El pueblo de Hanga Roa

Hanga Roa se ubica en la costa suroeste, cerca del aeropuerto Mataveri, y es el lugar donde vive la totalidad de la población. Alrededor de la plaza están los servicios públicos; las direcciones se encuentran generalmente por el nombre de la calle y su ubicación en relación a las caletas e iglesia. Procure visitar el Museo Antropológico Sebastián Englert, Tahai, Tel.: (32) 100.296, mar.-vie. 09.30-12.30 y 14.00-17.30, sáb.-dom.-festivos 09.30-12.30; valor de la entrada $1.000 adultos y $500 niños; tiene una pequeña colección y lleva el nombre del sacerdote y gran investigador de la cultura pascuense. Las caletas son muy activas, la mayor es Caleta Hanga Roa, frente al pueblo, y al sur la más pequeña Caleta Hanga Piko, donde se llega por la calle Atamu Tekena. Una de las experiencias más interesantes de Isla de Pascua es la Misa Dominical en la Parroquia Santa Cruz, Te Pito O Te Henúa, Tel.: (32) 100.357, donde se mezcla el catolicismo con tradiciones propiamente pascuenses.

Tahai

A sólo 1km N. (15min a pie) del centro de Hanga Roa está Tahai, el más importante centro monumental de Isla de Pascua, restaurado entre 1968-1970 por el profesor William Mulloy. A pasos hacia el norte del cementerio, está asentado sobre la costa y es representativo del apogeo de la cultura pascuense. El conjunto está formado por tres Ahu próximos al mar, el Ahu Vai Uri, que es el primer grupo de Moai junto al cual se interna en el mar una rampa para canoas o embarcadero pavimentado con piedras. A su derecha se erige el Ahu Tahai sobre el que hay un Moai solitario sin sombrero. El vecino Ahu Kote Riku también sostiene un Moai, pero que luce su Pukao o sombrero de piedra rojiza. Frente al Ahu Vai Uri, se encuentran los fundamentos de una casa de planta elíptica (Hare Paenga - Casa bote) que tenía soleras de basalto y techumbre de paja; el frente presenta un pavimento hecho con cantos rodados llamados Poro. Ahu Akivi está ubicado en el centro de la isla, a 22km de Hanga Roa, y fue el primer centro arqueológico restaurado científicamente en 1960. Ostenta siete Moai que, a diferencia de la mayoría están mirando el mar, y según la leyenda, representarían los siete primeros exploradores enviados por el rey Hotu Matu'a a reconocer la isla. Otro punto de interés en este sector, son dos pequeños hitos de piedra que están a unos 700mts detrás de los Moai y constituyen una prueba del conocimiento astronómico de los pascuenses. En cada solsticio de verano (21 de diciembre) el sol se ubica exactamente entre ambos monolitos. Las piedras con forma de huevillo que decoran la plataforma del Ahu, fueron encontrados en la costa y eran lastre que traía el barco Appoliné Emilie, hundido en el siglo 19.

Próximo al Ahu Akivi, se pueden ver unas plantas de plátano prácticamente sumergidas en un hoyo y de un verdor distintivo. Se trata de Ana Tepahu, una de las cavernas más grandes de la isla y que fue usada como hogar temporal por los pascuenses. Es posible internarse por ella y salir por el otro extremo, a unos 150mts. Si se continúa por el sendero que lleva hasta Ana Tepahu, se llega al Ahu Tepeu, que destaca por el tamaño de la piedras de su plataforma y la forma en que están unidas; es una muralla de tres metros de alto formada por losas de piedra, que sostuvo los Moai que están derribados boca abajo. Al norte del Ahu Tepeu se alza el volcán extinto Maunga Terevaka que con 507 mts es el punto más alto de la isla y con la mejor vista panorámica; cerca hay un pequeño cráter con Totora y Rano Aroi. Al sur del Ahu Tepeu, siguiendo la senda que bordea la costa, se ubica la entrada a la Cueva de las dos Ventanas. Tras penetrar en ella (con un guía), a 50mts de la entrada hay una bifurcación que lleva a dos ventanas naturales, abiertas sobre un elevado acantilado al mar.

Rano Kau

A la salida del pueblo de Hanga Roa, al sur de Hanga Piko, en el sector llamado Mataveri, se encuentra una pequeña explanada, cortada a pique por un acantilado abajo del cual se encuentra la cueva de Ana Kai Tangata. Ella es poco profunda y espaciosa, con una altura superior a 3mts; sobre las piedras lajas del techo se aprecian pinturas con motivos de pájaros (Manu). Fuera de Ana Kai Tangata, el camino comienza a subir al extinto volcán Rano Kau, uno de los tres cuya erupción trajo a la superfice lo que sería parte de la isla. Tiene un diámetro de 1.6km y una profundidad superior a los 200 metros. La laguna en su interior está cubierta por totora y otras plantas terrestres adaptadas a ambientes acuáticos. Así, Rano Kau es en la actualidad un gran vivero natural y la principal reserva de la flora isleña. Hay 34 especies botánicas autóctonas, sin embargo, lo dominante son las especies introducidas como eucaliptus, ciprés, miro tahiti y una variedad de arbustos y malezas. Recientemente se reintrodujo el árbol toromiro (sophora), extinto en la isla y que se salvó gracias a ejemplares mantenidos en Europa y Santiago (Quinta Normal); toromiro significa madera (miro) roja (toro). Bajo el mar se pueden encontrar algas y corales gigantescos, que son de gran atractivo para el buceo. En la fauna, se registra la visita migratoria de aves como la kena, el tavake, el makohe, fardelas y, excepcionalmente, el mítico gaviotín o manutara (pájaro de la suerte); a nivel marino, destaca la langosta (ura) y peces como el atún (muy abundante), nanue, el poopó y el toremo.

En la cumbre poniente del Rano Kau, asomándose también al acantilado que da al mar, se ubica la aldea ceremonial de Orongo, que es uno de los sitios de mayor importancia en la isla y el punto de ingreso al Parque Nacional (adultos/niños $4.000/1.500), que cubre el 40% de la superficie de la isla y tiene 900 Moai y 300 Ahu. Desde el restaurado Orongo se tiene la mejor vista del océano y los islotes donde anidan las aves migratorias y a la laguna interior del cráter. En esta antigua y magnífica aldea ceremonial se llevaba a cabo el evento más importante del segundo período de la isla: la elección de Tangata Manu (Hombre Pájaro). Tras la crisis que culminó en el abandono del megalitismo, surgió un nuevo orden político y religioso centrado en la elección de un líder guerrero entre las tribus de la isla.

En cada primavera se esperaba en los islotes ubicados frente al acantilado, el anidamiento de las aves migratorias, especialmente del Manutara (sterna fuscata), tras lo cual tenía lugar una competencia, que consistía en descender la ladera del volcán que daba al mar, nadar por aguas infestadas de tiburones hacia el islote Hotu Nui y regresar con un huevo de Manutara; el primero que lo conseguía era ungido como Tangata Manu y ganaba para su familia la supremacía política durante un año.

Actualmente se pueden apreciar los restos de la primera casa de piedra construida en la aldea, y de otras que dan cuenta del acabado dominio de las antiguas técnicas de construcción en piedra (mampostería) que poseían los isleños. Además, se conserva un conjunto de petroglifos que constituyen el principal testimonio material de la elección del Tangata Manu. Un folleto de Conaf explica el recorrido por el sendero.

Vinapu O Tahiri

Este sector arqueológico se ubica al este del aeropuerto Mataveri, próximo a la costa. Está formado por dos Ahu en ruinas. En uno de ellos se aprecia el extraordinario parecido del tallado de sus piedras con los muros descubiertos en Machu Pichu. Los habituales Moai que se asientan sobre estos altares, están derribados en el suelo. A tres kilómetros está Hanga Poukura, donde los Moai lucen sus rostros enterrados en el suelo, prueba de la intención de derribarlos. Al avanzar, siempre por la costa, a 2km de Hanga Poukura se encuentra el Hanga Tee O Vaihú y tres kilómetros hacia adelante está el centro arquológico Akahanga. También aquí se puede observar evidencia de la intención destructiva que, alguna vez, tuvieron los isleños respecto de los Moai que habían erigido. Incluso, en Hanga Tee o Vaihú, se pueden observar algunos sombreros de piedra roja, arrojados al mar. Frente a estos sitios, hacia el interior de la isla, al este de Hanga Roa, se encuentra Puna Pau, el pequeño cráter de escoria roja, donde los pascuenses obtenían el material para la construcción de los Pukao, los sombreros rojos con que coronaban a sus Moai. Incluso hoy se pueden encontrar allí algunos Pukao inconclusos.

Rano Raraku

Es el volcán situado al noroeste de Hanga Roa, y constituye uno de los mayores y más valiosos centros arqueológicos de Isla de Pacua. En Rano Raraku se encuentra la cantera abierta donde se realizó el tallado de la casi totalidad de los Moai. Resulta sobrecogedor observar que, en la actualidad, existen 393 moai en proceso de construcción, donde destaca uno que mide 21 metros (app. 200 toneladas), es decir, ¡ equivalente a un edificio de siete pisos !. Uno de los grandes misterios es cómo se transportaban los moai desde la cantera a lugares situados a más de 20km. Recientemente se descubrieron granos fosilizados de pólen de palmeras gigantes, hibiscos y acacias, que realmente permitían obtener materiales para su transporte. En el interior del cráter hay una laguna de totora, y otra gran cantidad de Moai construidos en la cantera interior. Son aproximadamente ochenta, de los cuales veinte están en pie, en tanto el resto yacen sobre el suelo o están parcialmente terminados. La hora ideal de visita es la tarde. Si se continua por el camino de la costa, se llega al Ahu Tongariki, el más grande Ahu conocido, restaurado. Tiene aproximadamente doscientos metros de largo y soporta quince Moai sobre su plataforma. En 1960, este sitio fue arrasado por un maremoto (originado en el gigantesco terremoto de Valdivia) que diseminó las esculturas hasta cien metros hacia el interior de la isla.

Anakena

En esta playa desembarcaron los grupos expedicionarios del Ariki Hotu Matu'a; a 30km de Hanga Roa. Actualmente es un lugar de diversión, preferido por su playa, de suave arena, agua tibia y transparente, rodeada por algunas palmeras importadas de Tahiti; con una zona de picnic. Antiguamente fue el centro habitacional de los gobernantes y la escuela de los Moari (maestros). En este sector se encuentran tres importantes Ahu restaurados. Dos próximos son el Ahu Heiki'i y el Ahu Te Pito Kura, que son monumentos arqueológicos con sello propio. El Ahu Heiki'i es el más grande de los altares, por su parte el Ahu Te Pito Kura (ombligo del mundo) exhibe una piedra

 

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© Gaston Lux